domingo, 7 de abril de 2013

AUSTRALIA: ADELAIDE

11 al 15 de Febrero de 2013                 ADELAIDE

Por todo el centro de Adelaida hay arte callejero para ver... son esculturas de diferentes estilos.
Adelaide Parklands, Adelaide.

Después de ubicarnos en casa de Sam (nuestra primera couchsurfing de Adelaide) y descansar parte de la noche, nos levantamos con una primera misión: limpiar la campervan. Y es que cuando se hacen rellocations, hay que devolver el vehículo tan limpio como te lo han dado, sino te cobran unos 100-150$ más. Así que cubo y trapo en mano, dejamos la campervan todo lo limpia que pudimos.

La oficina donde había que devolverla estaba cerca de la ciudad (a unos 2km del centro), así que tras devolverla y que comprobaran que todo estaba en orden, decidimos ir al centro paseando.

Aborígen tocando el didgeridoo.
Aquí siempre puedes encontrar artistas de
 todas nacionalidades haciendo espectáculos.
Rundle Mall es la calle peatonal del centro de Adelaide.
El primer día lo dedicamos principalmente a mirar escuelas de inglés. Encontramos pocas, pero el precio de una de ellas nos era interesante, no tenía nada que ver con los precios desorbitados que encontramos en Sydney. Ahora solo nos faltaría encontrar un alojamiento económico…

Fuimos a la oficina de Información turística de la calle peatonal del centro para que nos orientaran qué ver en los siguientes 5 días. Esta oficina está dirigida por personas mayores voluntarias, son muy simpáticos y aparentemente se esfuerzan al máximo, pero la información que dan no es de gran ayuda. Eso sí, como en todas, te marchas cargado de papeles.

Otra de las esculturas callejeras...
Como hacía mucho calor decidimos ir al Museo del Arte (gratis) y refugiarnos de ella. No somos muy entendedores del arte, así que paseamos sin rumbo intentado leer las explicaciones de los cuadros y aprender un poco del llamado “arte”. 

Después caminamos tranquilamente por las calles del centro, admirando las esculturas que nos íbamos encontrando.



¿Os imagináis Marc jugando a futbol?
Nooo,...pero aqui hizo una excepción.
Esculturas callejeras, Adelaide.
A las 18h, todo estaba cerrado, así que decidimos volver para casa. ¿Cómo? Pues era sencillo, aunque cansado tomar la decisión… Sabíamos que coger el autobús nos iba a salir carísimo (5$ cada uno/trayecto… pero teníamos tiempo y un mapa de la zona. Así que, aún sabiendo que eran unos 10-14 km aproximadamente, decidimos utilizar el transporte más económico y ecológico, nuestras piernas. ¡Tardamos 2 horas y media en llegar!, pero habíamos hecho ejercicio, habíamos ahorrado, y no había sido tan duro (¡¡por suerte Adelaida es muy plana!!)

Playa de Port Elliot, totalmente tranquila y solitaria,
como casi todas las playas australianas.
El día siguiente fue un poco diferente. Pasamos todo nuestro día con Sam. Nos llevó a una tienda de quesos, donde los probamos todos para decidir cuál comprábamos. Hicimos un picnic en Port Elliot, enfrente del mar. Paseamos tranquilamente por sus acantilados. Y para acabar la tarde, nos llevó a Victor Harbour, una localidad pequeña cercana a una isla donde viven pingüinos. Paseamos por la isla y no vimos ni uno (¡¡demasiado calor!!), pero pudimos disfrutar de sus vistas y de unos simpáticos delfines y focas que nos deleitaron con su presencia. Intentamos hacerles fotos, pero son demasiado rápidos moviéndose en el mar… Un día entretenido y finalizado de la mejor forma.









Nuestro picnic con Sam, en Port Elliot.









En Victor Harbour pudimos ver delfines jugando cerca de la costa y una foca jugando al escondite con nosotros.




Puente que une Victor Harbour con la pequeña isla.
En nuestro tercer día en Adelaide pudimos disfrutar de dos visitas interesantes en la ciudad y totalmente gratuitas.  Acudimos a la visita guiada del Museo del Sud de Australia y nos encantó. Primero porque fuimos capaces de entender casi todas las explicaciones que nos dio el guía. Segundo porque nuestro guía consiguió captar la atención de todos los que estábamos presentes y logró que disfrutáramos de todas sus explicaciones, tanto del gran calamar gigante que habita en aguas profundas como de la cultura de los aborígenes de estas tierras. No recordamos cuánto duró la visita, pero es muy muy recomendable.

Una de las cámaras del Parlamento de Adelaide.
También acudimos a la visita guiada en el Parlamento. Aquí nos ocurrió todo lo contrario, no entendimos nada de nada (ya dicen que el inglés australiano es difícil de entender) con lo que la visita se nos hizo aburrida. Vimos las salas de la cámara alta y la cámara baja, e intentamos entender parte de las explicaciones de por que una es de color rojo y otra verde.




Una de las graciosas
esculturas callejeras de Adelaide.
Antes de marchar caminando para casa, nos paramos en la calle peatonal a ver una pequeña actuación teatral. Y es que esa semana en Adelaide comenzaba el Fringe Festival. En este festival se concentran diferentes artes (músicos, teatro, acrobacias,…) que ofrecen espectáculos diarios a un precio asequible durante un mes.

El cuarto día en Adelaide, el día de San Valentín, fue bastante relajado.  Aprovechamos la mañana para hablar con nuestra familia por Skype, hicimos nuestro segundo picnic en la playa con Sam, paseamos por la playa y finalmente hicimos nuestras maletas... No nos marchábamos aún de Adelaida, pero sí de casa de Sam. Teníamos que cambiar de couchsurfing (ella quería ese día para ella sola, y se entiende). Así que por la tarde, cogimos el tren (3 AUD), y conocimos a Jackie. Es una chica joven, de nuestra edad, con quien la vida ha sido dura, y eso le ha provocado ciertos problemas. Pero actualmente está enfrentándose a ellos y llevando una vida normal. Pasamos la tarde hablando y jugando con su cariñoso gato.

Hay cosas curiosas que puedes ver en Adelaide,
una de ellas es la pared de este edificio....,
al lado de un parking.
Si nos acercamos y miramos con atención,
veremos que son centenares de
 coches aparcados
en cada ladrillo que forma la pared.















Llegó nuestro último día en Adelaida sin darnos cuenta. Teníamos gran parte de Adelaida vista, pero aprovechamos el día para seguir descubriéndola. Recorrimos parte del anillo de jardines (algunos de ellos son campos de golf) que rodean el centro, paseamos por el borde del río Torrens, visitamos la catedral de St. Peter, rodeamos el campo oval de criket (en obras actualmente), paseamos entre los puestos de fruta de su mercado central y recorrimos todo su jardín botánico. Para acabar el día disfrutamos de la inauguración del Fringe Festival en la calles del centro junto con Sam, Jackie y Sara (otra couchsurfing alemana). ¡Nos recordó a nuestra rua de carnaval!




Una forma diferente de acabar nuestra estancia en Adelaida. Al día siguiente partíamos hacia Melbourne. 

4 comentarios:

  1. Hola chicos veo que seguis pasandooslo de miedo viajando, me alegro mucho hoy he pensado en vosotros y os queria simplemente escribir un poco!! un abrazo grande!!

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    1. Hola S.Martínez. Gracias por pensar en nosotros y por dejarnos un comentario. Siempre nos hace ilusión. Creemos saber quien eres (Sergi??), pero no lo tenemos claro... Nos encantaría saber si eres tu y si no lo eres, también saber quien eres... Uyyy, que lío que nos hemos echo. Esto de vivir en el hemisferio sur confunde!!

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  2. Aupa,

    Estaba buscando en internet una foto de una casa de cubos cerca de Victor Harbour (al sur de Adelaide), y he visto vuestro blog. Joder, ke tristeza y alegría a la vez, y es ke estuve viviendo durante tres años en Adelaide, y el ver las fotos vuestras...... (las mías no las paro de ver a diario, si si, a diario). Tuvimos la suerte de recorrer la gran mayoría de Australia, pero vivir en Adelaide era la ostia! Como decíamos la txabala y yo: NUESTRA GRAN PEKEÑA CIUDAD!
    Ke os vaya bien por donde estéis!

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    1. Gracias Gorka! Para nosotros también fue muy especial "vivir" en Adelaide durante un corto periodo de tiempo. Es enorme en espacio pero a la vez muy fácil moverse en ella. Especialmente en bici!!

      Un saludo!!

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