sábado, 12 de enero de 2013

INDONESIA: BOROBUDUR Y PRAMBANAN


4 al 6 diciembre 2012      BOROBUDUR - PRAMBANAN - YOGYAKARTA

Templo de Borobudur.

El trayecto Wonosobo-Mageland (autobús local 15000 IDR/pers) lo realizamos sin incidencias. Al llegar a la estación de Mageland una fuerte tormenta quiso darnos la bienvenida y empaparnos en la pequeña distancia que había entre el bus y los porches. En un principio llegábamos con 15 minutos para coger el último autobús hacia Borobudur, pero los vendedores nos comenzaron a decir que con ese tiempo no saldría ninguno y así fue. Miramos  las opciones que teníamos: esperar al día siguiente y hacer noche allí o coger un taxi… Ninguna nos convencía. Estuvimos una hora o así meditando qué hacer (ya sabéis lo indecisos que somos…) y una señora nos dio la solución. Se acercó a nosotros, nos preguntó dónde íbamos y nos dijo que ella marchaba para allá en ese momento y nos podía llevar. ¡Perfecto, qué suerte! Así que gracias a esta señora llegamos a Borobudur. Al llegar buscamos alojamiento, hay pocos y caros,… acabamos en el Pontoc Tiggal Hotel, un hotel de categoría que además de habitaciones privadas también ofrece dormitorio por un precio razonable (25000 IDR/persona) con baño compartido. Tuvimos la suerte que era temporada baja y por el precio de dormitorio nos dieron una habitación doble, con baños afuera y agua fría (¡¡casi todos los alojamientos en Indonesia son con agua fría!!).

Pasillos del templo de Borobudur, son todos externos.
A pesar del tiempo, muchos de sus relieves
están muy bien conservados.
Borobudur en un pequeño pueblo situado a 42 km de Yogyakarta. Es visitado por cientos de miles de turistas por alojar un majestuoso templo budista encima de una colina, construido durante la dinastía Sailendra, entre 750 y 850 d.C.  Nos levantamos temprano para visitarlo con la menor gente posible. La entrada para ver el Templo de Borobudur es diferente para locales  y turistas. Los turistas tenemos una más “pija” donde tras pagar el desorbitado precio del ticket (20$/10$ adulto/estudiante) te ofrecen de forma “gratuita” café, té o agua. Nosotros logramos hacer un 2X1, es decir, pasar como estudiantes. ¡Pensamos que el precio es excesivo  e incluso abusivo! (Marc estuvo a punto de no entrar, porque estábamos indignados).

432 budas están repartidos por todo el templo de Borobudur.
Para entrar hay que llevar el sorong atado en la cintura...
Terrazas superiores del templo Borobudur.


En esta estupa abierta se puede
ver la figura del buda que hay en su interior.
Terrazas superiores del templo de Borobudur.

El templo es una estupa gigante formada por dos millones de bloques de piedra. Se dice que hay que recorrerlo en el sentido de las agujas del reloj por ser un monumento budista. En las dos primeras  plantas puedes encontrar relieves, con diferentes escenas sobre la vida en Java hace más de mil años. En la tercera planta los relieves exponen un sueño de la reina Maya, donde predice que su hijo sería buda.  Unas 432 imágenes de Buda están repartidas por todo el templo. Las 3 terrazas superiores están repletas de pequeñas estupas circulares con una figura de Buda en el interior de cada una. La última plataforma representa el eterno nirvana.  

Por suerte, pudimos ver tranquilamente el templo y realizar la gran mayoría de las fotos sin nadie que nos molestara. También se pueden ver 2 museos, uno que contiene piedras, figuras y fotos del templo y otro dedicado al comercio marino, aunque no son muy interesantes.

Borobudur está situado en una colina.

¿Jugamos al tetris? ¿ a quién se le ocurrió hacer tan dificil hacer un suelo...?
Suelo del templo de Borobudur.
Cuando acabamos era temprano y decidimos ir a ver otro templo un poco más alejado, a unos 4 km. Para no perder la costumbre, se nos puso a llover en medio camino, pero decidimos continuar. El templo Menut ( 3300 IDR) se encuentra al lado de un monasterio. Es sencillo y de menores dimensiones que el anterior, pero alberga una estatua de Buda de 3 metros de alto acompañado de dos bodhisatvas (guardianes).


Era medio día cuando acabamos nuestro día en Borobudur, así que tras comer algo ligerito, cogimos las mochilas y nos dirigimos a la estación. Allí cogimos el autobús local hacia Yogyakarta (15000/persona). Durante el trayecto conocimos a la familia de Norma y Ang Chuan. Son de México y Singapur, y actualmente viven en Singapur. Estaban de vacaciones y viajan con sus 2 hijos adolescentes (Alan y Cynthia). Nos ayudaron a coger el autobús una vez en la estación de Yogyakarta hasta el centro de la ciudad, en la zona de Sosrowijayan, cerca de la estación de tren, donde se encuentran los alojamientos más
Este buda no está sentado en posición de loto como es habitual.
Buda acompañado con dos bodshisatvas. Templo Menut.

 económicos. Ellos estaban también allí alojados.  Más tarde nos volveríamos a ver, y tras conversar sobre sitios para ver y las experiencias de nuestro largo viaje, nos ofrecieron pasar unos días en Singapur con ellos si teníamos ocasión. Desde el primer momento tuvimos muy buenas vibraciones y nos entendimos muy bien con ellos. Son muy cercanos y agradables ¿Por qué no estar unos días antes de coger nuestro siguiente vuelo Singapur-Perth? Nos podrían enseñar la vida diaria, y los sitios más locales y menos turísticos de su país… ¡Nos pareció una idea genial!

Las calles y callejones de la parte sur de la estación de trenes están llenas de alojamientos para todos los bolsillos. Buscamos la opción que más nos interesó y acabamos en Anda Losmen, que ofrece sencillas habitaciones con baño privado (y agua fría) por tan solo 50000 IDR/noche. Salimos a caminar por las calles colindantes, llenas de tiendas y puestos de comida donde cenamos. Teníamos que hacernos el planning de los días siguientes, así que fuimos a Información turística, a la estación de trenes y de autobuses para informarnos de rutas, horarios y precios. Finalmente trazamos nuestra ruta: al día siguiente iríamos a Prambanan y al próximo veríamos Yogyakarta por la mañana y por la noche marcharíamos hacia el Gunung Bromo.

Templo de Prambanan
Madrugamos al día siguiente para ir a Prambanan, situado a 17 km de Yogyakarta. Cogimos el autobús local 1A (3000 IDR/persona) en la calle principal (Jalan Malioboro) y nos dejó muy cerca de la entrada al complejo de templos. El sistema de ticket es el mismo que del templo de Borobudur, es decir, una entrada diferente para los turistas con café, té y agua “gratuita” (que lo pagas y repagas de sobras con el ticket) y el precio es abusivo (18$/9$ adulto/estudiante). Posteriormente nos enteramos que existe una entrada combinada para ambos templos (Prambanan y Borobudur) que es mucho más económica (30$/15$ adulto/estudiante), pero que no viene reflejada como una opción en la taquilla, es decir, hay que saberlo y pedirlo.

Vistas desde el templo central hacia los otros que lo rodean.
Templo de Prambanan
Los templos del complejo de Prambanam fueron declarados Patrimonio Mundial de Unesco, igual que el de Borobudur, en el 2001. Fueron construidos entre el siglo VIII y X, y muestran tanto elementos sivaistas (hindúes) como budistas.  Tan solo entrar se ve un grupo de templos a lo lejos que reciben el nombre del templo de Prambanan, son los mejores conservados y la vista desde lejos es impresionante. El  templo central (Candi Shiva Mahadeva) es el más alto de todos, con una aguja de unos 47 metros y tanto sus paredes exteriores como las interiores están esculpidas con vistosas escenas: pequeños leones rodeados de árboles del paraíso, seres celestiales (medio humanos y medio aves), monos,… En algunas de sus salas interiores se encuentran estatuas mitológicas como la estatua de cuatro brazos de Siva Destructor. Los otros templos que rodean a este también presentan todas sus paredes esculpidas con diferentes escenas, y no por ser más pequeños, son menos interesantes de ver.

Templo Sewu, complejo de Prambanan.
En el recinto también se puede llegar a ver otros 3 templos más: dos de ellos en bastante malas condiciones, pero hay uno de ellos, el candi Sewu (candi = templo), que no deja indeferente. También llamado “Mil templos”, es datado del 850 d.C y se trata de un gran templo budista central rodeado de cuatro anillos de 240 templos “guardianes” más pequeños. En los 4 puntos cardinales se encuentran las figuras de dos “guerreros” (dwarapala) gigantes que tenían la función de protección. En la actualidad, el templo principal ha sido renovado, en cambio, la mayor parte de los templos guardianes que lo rodean están destruidos.
Cerca de la salida se encuentra un museo que para nosotros no fue de mucho interés, ya que únicamente se pueden ver trozos de piedras y figuras que pertenecieron a los templos, pero faltan explicaciones….
Tras acabar nuestra visita al complejo, decidimos continuar nuestra expedición arqueológica por los templos que se encuentran alrededor.

Mas de 240 pequeños templos rodean al templo de Candi Sewu,
pero la gran mayoría están destruidos.
Caminamos unos 3 km en dirección noroeste hasta llegar a los Templos de Plaosan, concretamente a los del norte (por lo que pudimos ver en fotos del museo los templos del sur estaban muy destrozados). Según lo que nos dijeron en los templos de Prambanam, este templo es gratuito, pero no fue lo que encontramos. Los vigilantes nos pidieron dinero (10000 IDR/persona), no nos daban entrada, únicamente nos decían que teníamos que apuntarnos en un libro de visitas. Dudamos que hacer, pero nos sentíamos engañados. ¿Por qué había que pagar, aunque fuera poco, si nos habían asegurado que era gratuito? Así se lo dijimos a los vigilantes, si verdaderamente había una entrada queríamos nuestro recibo… Finalmente, tras una pequeña “discusión”, pasamos sin pagar. Se trata de dos templos principales casi idénticos, en forma de estupa, rodeados de unos 126 pequeños santuarios y estupas, la gran mayoría de los cuales están destruidos. En el interior de cada estupa se encontraba un buda de bronce, pero actualmente no queda ninguno.
Templo Plaosan Lor (norte).

Nos dimos cuenta que nos gustan más de lo que pensamos “las piedras” y aún no teníamos suficiente, así que decidimos ir a ver otro templo más: Candi Sari (2000IDR/persona). Se encuentra a unos 3-4 km al este del templo de Prambanam. Su estructura es muy diferente al resto que habíamos visto, tiene una forma  cuadrada con 3 salas en la planta baja. Algunos expertos creen que podría haber servido de dormitorio a sacerdotes budistas en tiempos antiguos.

Los 3 budas. Templo Plaosan Lor
Sin darnos cuenta, el día había pasado, nos quedaban pocas horas de luz y tuvimos que ir a coger el autobús de vuelta a Yogyakarta. Tras una ducha refrescante (el agua era fría) cenamos y el sueño nos invadió.

El último día en Yogyakarta lo dedicamos a la ciudad, pero nos llevamos una desilusión porque no se ajustó a nuestras expectativas. Decidimos ir primero al Kraton, el palacio de los sultanes (12500 IDR/persona y 1000 IDR/cámara o videocámara). Es una ciudad amurallada, donde viven 25000 personas, de los cuales 1000 trabajan para el sultán.  No sabemos si no nos agradó porque hay muchos edificios y lugares donde no se puede acceder y los pocos que se puede entrar no hay ninguna explicación de lo que se está viendo. Se pueden ver salas con cuadros de todos los sultanes que ha habido, sus familiares y algunas vestimentas. Quizás lo que nos pareció más interesante es que cada día realizan un espectáculo en uno de los recintos interiores, y es gratuito.

Espectáculo de música tradicional, Kraton. Yogyakarta.
Continuamos visitando el Castillo de agua o Taman Sari, que corresponde al lugar donde un día se encontró un parque recreativo, estantes y canales destinados a la diversión del sultán y su séquito. Desconocemos si lo que vimos es lo que debíamos ver, pero para nosotros no era más que ¡un edificio en ruinas! Lo único que merece la pena, es la vista desde la segunda planta de los tejados de la ciudad antigua…

Gente que vive dentro del Kraton. Yogyakarta.
Había pasado casi toda la mañana y no habíamos visto nada interesante… Decidimos dar la oportunidad al Mercado de Pájaros (Pasar Ngasem), pero fue otro fracaso, ya que lo habían cambiado de lugar y puesto a las afueras, y no tuvimos tiempo a llegar…

Comimos y recogimos nuestras mochilas para marchar a nuestro siguiente destino: Gunung Bromo. Cogimos el autobús local 3A para llegar a la estación de autobuses Giwagan. Aquí cogimos el autobús que nos llevaría hasta Probolingo (60000 IDR/persona), salíamos a las 19 h de la tarde y pasaríamos la noche en el autobús.

Durante nuestra visita en Prambanan coincidimos con un grupo de estudiantes de Kalimantán, Borneo Indonesio.
¿Podemos hacernos una foto juntos?, nos preguntaron, y estuvimos más de 1 hora haciendo fotos.

jueves, 10 de enero de 2013

INDONESIA: BANDUNG I ALTIPLÀ DE DIENG


29 de novembre al  03 de Desembre 2012  

  

BANDUNG I ALTIPLÀ DE DIENG


Vistes durant l'ascens al Gunung Perahu, Altiplà de Dieng.

A mig matí ja érem a Jakarta, Indonèsia. Després de passar els tràmits aduaners i pagar el visat (25 $) que no és renobable (però que és renobable per uns 25 $ mínim) vam anar a buscar l’autobús per anar al centre. L’empresa encarregada  es diu Damri i té serveis a diferents punts de la capital. Nosaltres vam anar a l’estació de trens de Gambir (20000 IDR) on volíem agafar el tren cap a Bandung, la nostra primera parada a Indonèsia. A Jakarta no vam saber trobar-hi res que ens interessés i la vam  passar de llarg.

Grup d'estudiants que es van parar a parlar amb
nosaltres per practicar el seu anglès (com si el nostre fos molt bo!!)
L’estació Gambir només té trens  de “luxe” que són més cars, però puntuals (80000 IDR). Vam arribar a Bandung al vespre amb una bona pluja que no animava massa a buscar algun allotjament. Després de buscar durant més d’una hora al  costat nord de l’estació vam trobar un hotel molt bàsic, l’hotel Patradissa (135000 IDR, hab doble  amb wc i wifi). L’endemà vam tornar a buscar amb més calma i vam trobar un tuguri, Hotel Arimbi3 (50000 IDR, hab doble sense  wc) en què a l’habitació hi havia un matalàs molt prim sobre una plataforma de formigó i sense finestres a l’exterior.

No era el que voliem, però va ser agradable.
Passeig pels camps de te.
Vam anar a Bandung per veure el volcà Tangkuban Prahu, un volcà invertit ja que fa uns anys el cim es va despendre per un excés de sendra i ara té una forma diferent. No ho sabem quina forma té perque no hi vam entrar. Just davant de la sortida sud de l’estació de Bandung hi ha una parada de microbusos que van al volcà (12000 IDR), et deixen al peu de la  muntanya. Es pot pujar al cràter a  peu (uns 45 minuts) o amb furgo (preu a negociar però car). L’entrada és com un peatge d’autopista en la que constantment hi entren autobusos turístics i gent local. La raó per la que no hi vam entrar va ser un preu que no ho val i la massificació del lloc. El preu pels locals era de 13000 IDR i per els estrangers 50000 IDR, 4 cops més cara!!! Els vam dir als de les taquilles que volíem  entrar però no ens semblava just  pagar tant i ens van dir que no era problema seu. Ja estem acostumats  a pagar, en molts casos, el doble del preu local, però 4 cops és massa. Després de l’enrabiada inicial vam decidir tornar cap a Bandung, però primer vam caminar una mica pels voltants del volcà ja que hi ha uns camps de te. Vam agafar un angkot (taxi compartit amb ruta fixa) fins el poble de Lembang (3500 IDR), on vam estar passejant pel mercat local i on ens vam sentir com autèntics micos de fira, ja que no hi ha  massa estrangers habitualment. D’allí vam agafar un altre angkot fins Bandung (7500 IDR).

Quatre elefants en un lloc molt petit,
peró el pitjor és com estan lligats!!
Si algú pot fer alguna cosa... poseu-vos en contacte amb nosaltres!!
L’altre dia a Bandung el vam aprofitar per anar al zoo (15500 IDR), ja que era un dia força ennuvolat i no ens volíem arriscar a marxar massa lluny, a la nit agafàvem un nou autobús. Vam poder veure animals rars com els ossos malais, micos de Borneo, dracs de Komodo i alguna au del paradís. Alguns animals estaven en llocs espaiosos i en bones condicions. Però molts d’altres estaven apinyats en grups de 7 0 8 en espais molt reduïts (ossos malais), o algunes gàbies de micos no estaven ben  separades i tenien forats per on podien passar i els micos es barallaven fent-se ferides, un espectacle lamentable. 
La situació dels micos ja ens va impactar, però la dels elefants ens va semblar horrible. 
Els tenien lligats amb cadenes entre les potes: les dues potes del davant lligades entre sí de manera que no podien caminar però tampoc jeure. Algun fins i tot tenia lligada una pota del darrere a alguna barra metàlica, 3 de 4 potes lligades. Si algú té contacte amb alguna organització de protecció de fauna i li vol explicar, nosaltres li podem explicar algun detall més... Vam sortir d’allí amb una sensació d’angoixa important.


A la nit vam agafar un autobús cap a Wonosobo (70000 IDR, amb sopar inclòs). Wonosobo només era una parada tècnica per arribar al nostre proper destí: l’altiplà deDieng. Vam arribar-hi cap a les quatre de la matinada i vam agafar un micro bús cap al poblet de Dieng (10000 IDR). Es troba a 2093 m. d’alçada i hi fa força fresca, és molt interessant portar-hi roba d’abric.

Per pujar al Gunung Perahu, has de passar per uns camps de cultius.
Allí sempre trobes agricultors que et saluden amb un sonriure.
Només arribar-hi (eren prop de  les sis del matí) vam trobar el Hotel Bu Djono (60000 IDR, hab doble sense wc, però amb aigua calenta!!!). És un hotel petit i familiar on hi treballa el Dui, un noi que parla anglès i  que ens va explicar tot el que podíem fer en un parell de dies. Ens va recomanar un trekking d’un parell d’hores fins a dalt del Gunung Perahu (gunung=volcà) des d’on hi ha unes vistes magnífiques de la vall i del poble. Per gaudir de les vistes s’ha de pujar a primera hora del matí i només si el cel és clar. Cap a les 11 els núvols ho tapen tot ràpidament i ja no es veu res. Al cim vam conèixer un grup de Wonosobo que ens van recomanar de pujar-hi per veure la sortida del sol. Així que per l’endemà  tocava llevar-se ben d’hora.





Passejar per la muntanya es interesant  i fer "tonteries" pot ser molt divertit.









Quan vam baixar vam anar a veure el complex templer Arjuna  (25000 IDR), un conjunt de temples hinduistes (els més antics  de Java). Són més petits  del que pensàvem, però estan ben restaurats. Vam pagar l’entrada però ningú ens la  va demanar, si ho arribem a saber no la paguem. Com moltes atraccions turístiques hi ha una espècie de circ que gira  entorn als temples amb tendes, gent disfressada per fer-se fotos i venedors ambulants.



Alguns relleus estan molt ben
conservats.

Temples del complex Arjuna. 














A un km del complex Arjuna es troba el cràter Sikidang. Un cràter actiu que desprèn una  gran quantitat de gasos sulfurosos i que té aigua bombollejant al seu interior. Fa una mica de por caure-hi a dins... Vam tornar a l’hotel i abans de les nou ja érem al llit.



Vistes del Gunung Perahu a les 4:30 am.
Vam tenir la mala sort que estava ennuvolat!!


Ens vam llevar a dos quarts de tres de la matinada. I vam començar un altre  cop l’ascens, vam travessar un cementiri musulmà que va romandre tan silenciós com esperàvem. Cap a dos quarts de cinc arribàvem al cim amb bona llum del dia. Com que la nit anterior havia  plogut força (com sempre, estació de pluges sinònim de plou cada dia i/o nit) estàvem rabejats de cintura cap avall... Cosa que ens va fer passar un fred considerable, ja que a dalt la temperatura no superava els 10º. Per acabar-ho d’adobar, el dia es va llevar amb una enorme i espessa capa de núvols i boira que no ens van deixar beure  gairebé res... La sort dels matiners!! 

Esperant si els núvols ens deixaven veuere el Gunung Perahu...
Quan vam arribar al poble un altre cop ens vam prendre un merescut esmorzar de llet calenta amb galetes i ens vam canviar de roba. Ens quedaven unes poques hores per agafar un altre bus cap a Wonosobo i, d’allí, cap a Borobudur. Després d’esmorzar vam anar a veure la darrera atracció natural  que  volíem  beure (n’hi ha moltes més i es podria dedicar molt més temps), el llac Telaga Warna. Teòricament s’ha de pagar una entrada de 10000 IDR per entrar-hi però abans d’arribar  a la  taquilla surt un camí a l’esquerra que el voreja i que ningú controla. Des del mateix punt en  puja un altre cap a la muntanya fins un petit mirador que ofereix les millors vistes  del  llac. El llac en realitat en són dos. Un de color turquesa molt bonic unit a un altre de  color marró fosc. Val la pena els quinze minuts d’ascens per veure’ls tots dos alhora!

Una de les tantes mesquites que hi ha a Dieng.
En vam comptar més de 8!!
Quan vam tornar vam recollir l’equipatge i ens va baixar el mateix conductor que ens havia pujat, però ara sabíem que el bus costava  8000 IDR, no 10000 IDR com ens va cobrar a  l’anada. Li va fer molta gràcia que ho descobríssim i ens va deixar en un lloc on podíem agafar un angkot (2000 IDR) fins la parada  del bus a Magelang, ja que no hi ha bus directe cap a Borobudur.

Val a dir que tant la gent de Bandung com la de l’altiplà de Dieng ens van sorprendre molt gratament. A Bandung tothom ens saludava i ens somreia i a Dieng fins i tot ens van convidar a menjar fruita. Com sempre, la gent és la meitat  del viatge, i els indonesis,en general, van fer que el viatge fos excel·lent.

La matinada a la muntanya del Gunung Perahu. 

miércoles, 9 de enero de 2013

INDONESIA


INDONESIA


¡Más de 17000 islas por descubrir!, ¿Os animais?
Gili Air, Lombok, Indonesia.
Nuestro décimo quinto país (décimo sexto país si contamos Palestina)  por visitar ha sido Indonesia. Bueno, mejor dicho, la grandiosa Indonesia. Por varios motivos: las más de 17000 islas que la forman, por ser el cuarto país más poblado del mundo, por las más de 300 lenguas que se habla y por los diferentes pueblos, culturas, rasgos, animales y plantas que la habitan. Y porque a pesar de las pocas malas experiencias que hemos vivido durante todo el mes que hemos estado descubriendo una pequeña parte de ella, la simpatía y hospitalidad de su gente es quién nos ha sorprendido gratamente día tras día.


Sobre temas importantes que pueden interesar a la hora de viajar:

 -- El visado (25 $) puede sacarse en la mayoría de aeropuertos del país y es para 30 días naturales. En un principio es necesario tener billete de salida del país, pero a nosotros no nos lo pidieron en ningún momento (¡por suerte, porque tampoco lo teníamos!). Pueden hacerse extensiones (25$) de un mes más y únicamente se necesita alguien que te avale, que habitualmente suele ser el mismo alojamiento. 
Una fruta deliciosa típica de Java: los salaks.

-- La comida es muy barata, generalmente un plato vale alrededor de 10000 IDR. Para encontrar el sabor del país es aconsejable ir a puestos callejeros que acudan los locales. Los platos habituales que se encuentran en cualquier parte del país son el nasi goreng (arroz frito con verduras y huevo), nasi campur (arroz blanco con verdura, carne y pescado), nasi ayam (arroz blanco con pollo), mie goreng (fideos fritos con huevo), bakso (sopa con fideos y albóndigas de carne), etc.  Además también tienen frutas propias del país como los deliciosos salaks.

Un modo barato y muy cómodo
de viajar por Indonesia: la moto.
 --  El transporte por tierra es lento, muy lento, debido al mal estado de las carreteras. Pero habitualmente suele ser barato. Si se cogen autobuses locales normalmente el ticket se compra  dentro del autobús una vez se está en ruta. En ocasiones, si lo que se quiere es visitar distintos sitios de una misma isla, vale la pena alquilar una moto y hacer la ruta por libre. De esta forma, se aprovecha mejor el tiempo y al final puede que incluso salga mejor de precio. La gasolina en todo el país es muy barata, 1 litro= 4500 IDR 

 --  Su moneda es la rupia  indonesia, y el cambio es 1€ = 13000 IDR. Hoy en día se suelen encontrar cajeros automáticos en la gran mayoría de sitios, aunque aún existe algún rincón “virgen”, por lo que es importante llevar siempre dinero en metálico. 
Uno de los principales motivos que hace de Indonesia un bello país: su gente.